La sensación de los primeros 500 metros es única, la mente se programa, comienza a sentir los primeros avisos de lo largo del recorrido, falta mucho piensa uno, vamos, adelante, es otro pensamiento, increíble todo lo que voy a recorrer, y así vamos ubicando la mente en la meta a conseguir. Respirar hondo, tomar oxígeno y seguir adelante comiendo metros y kilómetros.
En el camino tengo la oportunidad ver hacía las montañas y disfrutar el amanecer que es único, es tiempo de agradecer al Creador por este bello nuevo día y que nos permite disfrutarlo corriendo, es un tiempo de reflexión y tomar fuerzas de "arriba" para seguir "comiendo" kilómetros.
Las calles vacías, es temprano y domingo, la gente está en casa, pero para mi, día normal, día de correr, por que el domingo es para correr ...
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