domingo, 9 de octubre de 2011

La Primera Vez ... Nunca se Olvida

Efectivamente, así como lo que hacemos por vez primera en la vida no se olvida, esta experiencia de haber corrido, por vez primera, un Medio Maratón nunca lo olvidaré, ha sido una experiencia rica en todos los sentidos, lo disfruté y aprendí mucho acerca de lo que es correr distancias largas, ahora siento que estoy listo para más carreras.

Hace un año me propuse dos cosas, bajar de peso y llegar a correr un Medio Maratón, quizá a la distancia no sabía si lo lograría, pero, conforme fue pasando el tiempo me pude dar cuenta que la metas estaban cerca y la oportunidad de lograrlas era una realidad. El día de ayer pude cumplir la segunda, la primera ya estaba alcanzada, de la meta establecida hace un año.

El día llegó, era 8 de octubre y en la ciudad de Rosarito, Baja California se realizaba el Medio Maratón, 21 Km me esperaban por vez primera. La noche anterior, nos recomiendan los sabios experimentados en esto que uno debe descansar bien, pero ¿cómo le hacen para descansar ante tal evento en su vida? A "gritos y sombrerazos" pude conciliar el sueño para levantarme a las 4:15 de la mañana, teníamos que hacer el viaje, unos 80 kilómetros al norte de mi ciudad de Ensenada. Salimos a obscuras, un amigo mio y mi esposa.

Los nervios estaban al máximo, no había sido una semana buena, en cuestión de entrenamientos, no que no los haya realizado, pero sucedió lo que nunca me sucedió, a lo largo del año, por vez primera, en los tres entrenamientos de la semana, tuve un agotamiento extremo, incluso, en uno de mis recorridos naturales, tuve que terminar antes, estaba exhausto. Un dolor había estado molestándome en la parte baja de las costillas derecha. En realidad estaba comenzando a creer que no lo lograría, que el dolor aparecería y me tumbaría durante el recorrido. Sin embargo, esa mañana el dolor no estaba presente, ¿qué sucedió?, simplemente no lo se.

Una hora antes estaba parado sobre la meta de salida, pude ver llegar a muchos corredores que se preparaban para el evento, unos me daban miedo, tenían todo, por lo menos el físico, para lograr la meta que se encontraba a 21km de distancia. De otros preguntaba yo, ¿este va a correr?, no se le ve pinta de que pueda terminar. En fin, fue un tiempo de espera, de "chismorreo" y de calentamiento. La hora de la salida estaba cerca

Me situé en la última cuarte parte de la fila, dicho sea de paso, creo no llegaron todos los corredores que esperaban, habíamos, posiblemente y siendo optimistas, un poco más de 500, y muchos de ellos eran de los que me daban miedo.

El momento llegó y comenzó el evento, lo esperado por todo un año estaba frente a mí, era el tiempo de demostrarme a mi mismo que el tiempo invertido valió la pena. ¿Y el dolor debajo de las costillas? no estaba, me sentía en mi mejor momento, mi mente comenzó a pensar en forma optimista. Era el inicio de la prueba.

Los primeros kilómetros fueron de conocer y experimentar los primeros pasos, la gente que venía atrás de mi se quedó allí, solo algunos, pero muy algunos, lograron aventajarme, no eran muchos, pero llevan un paso más rápido.. Conforme avanzaban los primeros kilómetros pude afianzar el paso y mi respiración. En el kilómetro cinco, sabía, por mi experiencia, que terminaría el recorrido, me sentí muy bien, estaba optimista.

Seguíamos avanzando y algo que nunca me había dado cuanto, ya que es una carretera que he recorrido cientos de veces, por supuesto, en carro, que tenía varias pendientes, no se cuántas, pero una tras otra fueron apareciendo, eso demandaba más esfuerzo y más cuidado para no quedar agotado en una de ellas, sin embargo, las fuimos superando una a una, la oportunidad de alcanzar y rebasar a otros corredores se volvió recurrente en mis pasos. Bien me lo habían dicho, no salgas con todos corriendo a gran velocidad, toma tus pasos, corre tu carrera y verás que al tiempo alcanzarás a otros que salieron primero que tu, y efectivamente, así fue.

El kilómetro 10 lo pasé en una hora con dos minutos, me di cuenta que llevaba buen paso. Para el kilómetro 15 sabía que faltaba ya poco, solo 6 kilómetros, ya sentía un poco la falta de energía, aumenté la hidratación y la concentración, y al llegar al kilómetro 18 sabía que todo era cuestión de poco tiempo, faltaban 3 kilómetros. Fue en estos kilómetros que me toco ver gente que se quedaba o comenzaba a caminar, ver gente a ayudar a otros a levantarse o darles un poco de más bebida, miel o alguna granola. Pensaba en mis adentros, estos son "ángeles" en el camino ayudando para lograr las metas.

Al llegar al kilómetro 19 ya quería ver el letrero de Meta, pero no se veía, tenía que recorrer un poco más de tramo para que a lo lejos pudiera ver esa señal tan anhelada. Al fin, poco después del kilómetro 20 pude ver la Meta, mi corazón latió de alegría, el tiempo de la espera había llegado, la meta estaba por cumplirse, el último medio kilómetro simplemente me olvide de todo y comencé a acelerar mi paso, quería entrar a la Meta, lo cual logre en pocos minutos después. Había logrado mi sueño. Daba gracias a Dios por lograrlo, me sentía un gigante, estaba más que orgulloso de mi mismo. Mi esposa, con una sonrisa, de lejos me felicitaba, mi amigo me daba una palmada, estaba cansado, pero muy contento.

Esta experiencia sin duda alguna marcará mi vida para siempre. Jamás imaginé, que a mi edad y con los kilos que pesaba, lograra esto, sin embargo, ahora estoy de este lado y no quiero regresar. Correr es una pasión, es una fiesta sin fin, es una oportunidad de medir tus fuerzas. ¿Qué sigue? Por lo pronto seguir corriendo, por supuesto, seguir bajando de peso y prepararnos para la siguiente carrera: Medio Maratón de Ensenada, Baja California 2012

Gracias a Dios por esta experiencia
Gracias a la vida por esta oportunidad
Gracias a mi familia por estar conmigo en todo momento
Gracias a mi iglesia por apoyarme en oración y con palabras de aliento
Gracias a mis amigos de todos lados que siempre creyeron en mi y alimentaron mi vida
Gracias, gracias a TODOS.

Y sí, LA PRIMERA VEZ, NUNCA SE OLVIDA.

2 comentarios:

J-2.0! dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge G. F. dijo...

Pues muchas felicidades pastor. Definitivamente lo que hizo fue una prueba de constancia, perseverancia, entrega y fortaleza; que cuando uno se propone hacer algo que otros seres humanos han hecho, se puede lograr. ¡Enhorabuena, y de aquí en adelante que vengan muchos logros más!